Jugando se entiende la gente… y se obtienen resultados

Hoy día la palabra gamificación está dando vueltas en el ambiente.IMG-20141002-WA0002
Grandes empresas utilizan este concepto para generar campañas que faciliten la fidelización de sus clientes, y otras tantas, están empezando a incluirlo dentro del entorno organizacional.
Pero cuando hablamos de gamificación, ¿a qué nos referimos? Básicamente se trata de incluir Acciones Lúdicas en entornos de No-Juego. La mayoría de los casos conocidos están enfocados al diseño de apps o videojuegos.

Sin embargo, creo que este concepto va mucho más allá de acciones que involucran el uso de tecnología. Como diversos estudios lo confirman, el juego genera experiencias que hacen que el mensaje se internalice, es un medio de aprendizaje en el que la emoción está en el proceso.

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«Puedes descubrir más de una persona en una hora de juego que en un año de conversación» (Platón)

Y como “el movimiento se demuestra andando” aquí os dejo un par de casos en los que he participado:

Juego, participación y valores

Una cadena de retail líder en su rubro había definido su visión, misión y valores y para promoverlos entre sus empleados decidió realizar una serie de actividades en la que cada mes se realizaban distintas acciones que promovieran un valor.
Entre las actividades realizadas en tienda, se creó un espacio mensual de una hora en la que los empleados podían participar en juegos de equipos (yincanas, deportes, karaokes, entre otros) y a su vez, estos eventos fueron organizados por los propios empleados. Como resultados, se favoreció el clima interno, el trabajo en equipo y la creatividad.

En la misma cadena, la utilización de técnicas lúdicas en el proceso de selección permitió analizar las conductas y la personalidad de los candidatos en un entorno más distendido que el habitual. La incorporación de personas más alineadas con la visión, misión y valores de la organización, una disminución en el índice de rotación del personal, fueron los resultados de la aplicación de estos métodos.

¡También se juega en las Pymes!

Una empresa familiar en proceso de crecimiento, estaba por inaugurar un nuevo centro de salud en el que gran parte de la plantilla sería trasladada. El cambio generaba incertidumbre y resistencia, ya que muchos de los empleados llevaban mucho tiempo trabajando en las instalaciones originales y con un apego emocional muy grande a su lugar de trabajo.
A través de una visita guiada y una posterior búsqueda del tesoro en el nuevo centro (antes del traslado), se logró una mayor implicación y aceptación de los empleados ante el cambio organizacional que se estaba produciendo. En un ambiente distendido los empleados pudieron reconocer su nuevo espacio de trabajo y aportar sugerencias sobre las funciones de cada sitio.

Una experiencia personal

IMG-20141002-WA0011En búsqueda de nuevas herramientas que me permitieran continuar utilizando el juego en entornos no-lúdicos, descubrí la metodología Lego® Serious Play® . Básicamente, esta metodología permite generar conocimiento, desarrollar la creatividad, resolver problemas complejos y definir estrategias en tiempo real a través de la construcción de modelos con bloques de Lego, sobre los que se comparten y construyen historias.
En este caso tuve la oportunidad de obtener la certificación como facilitadora en un entrenamiento intensivo en Barcelona a cargo de Lucio Margulis. Realmente ha sido una experiencia única, en la que he podido comprobar lo poderosa que es esta herramienta.

En definitiva, el juego en las organizaciones es algo serio y los resultados están a la vista. El juego genera experiencia, involucra emociones, desarrolla conocimientos, favorece la creatividad, involucra, construye…

Y tú, ¿te animas a jugar?

Dedicado a Alessandra, Andrea, Claudia, Eva, Fabrizio, Joseba, Juan, Lorenzo, Lucia, Lucio, María, Paolo, Patricia, Roger y Stelio. Gracias por el juego, por los puentes que construyen, por los leones y los elefantes… Grazie a tutti  
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Emprender tiene mucho de I, T y V… ¿Y tú ya has pasado la ITV?

Cuando pienso en un emprendimiento durante su fase previa a la puesta en marcha, lo imagino como un coche que necesita pasar su inspección para salir a la carretera, pasar su ITV particular.
Esa ITV implica hacer una pausa en la vorágine del día a día e inspeccionar en qué situación nos encontramos, chequear que nuestro “coche” esté a punto para afrontar el camino, con sus curvas, baches y obstáculos diversos… reconocer con qué recursos cuento para iniciar el viaje.
Porque todo emprendimiento tiene mucho de:

  • Ideas, imaginación e inspiración
  • Trabajo y transpiración
  • Valores

Las ideas, la imaginación y la inspiración

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 Cuando observamos nuestro “coche” lo primero que vemos es su carrocería, la materialización de nuestro emprendimiento.
Esta materialización ha surgido gracias a las ideas que hemos tenido. La imaginación y la inspiración han sido parte de este proceso y deben seguir siéndolo para poder aportar diferencias competitivas a la hora de salir al mercado.
Una vez iniciado el viaje, la creatividad será un requisito indispensable para crecer e incluso subsistir, es por eso, que es importante conocer y ejercitar nuestro proceso creativo.

El trabajo y la transpiración.

02_ITVemprendedores01Observando el interior, veremos el motor de nuestro “coche”, aquello que hace que nuestro proyecto se ponga en movimiento.
Es nuestro trabajo, nuestro esfuerzo, las gotas de transpiración / sudor que dejamos en él lo que permitirá sacarlo adelante.
Seguramente en el camino encontremos algún bache y obstáculos que enfrentar y debemos tener la suficiente motivación y energía para seguir adelante. Para ello es importante trabajar en incrementar nuestro nivel de resiliencia, así como también, aprender a vencer la procrastinación que nos envuelve en más de una ocasión.

Los valores

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Con lo último que nos encontraremos al inspeccionar nuestro “coche” es con el chasis, el esqueleto que sostiene y hace que todo sea posible, aquello que nos sirve de sostén, y está vinculado con nuestros valores, con lo que somos y lo que queremos ser.
Si bien es el último en esta inspección no significa que sea el menos importante, ya que nos permitirá sentar las bases de nuestro proyecto y será también la brújula que nos guie en los momentos más difíciles. Creo que conocer e identificar cuáles son nuestros valores y los de nuestro emprendimiento (cómo somos), nuestra misión (qué somos) y visión (a dónde queremos ir) son determinantes a la hora de pensar en un proyecto con futuro.

Y tú, ¿has pasado la ITV? ¿Ya estás listo para salir a la carretera?
Si tu respuesta es positiva, recuerda que cada cierto tiempo hay que volver a pasarla… Aunque la próxima será distinta… ese es un tema para un próximo post.

Este artículo está basado en los contenidos del taller para emprendedores: “Pasando la ITV… Para ponerse en marcha”, si deseas más información no dudes en contactarme.