Beneficios de la alimentación saludable en las organizaciones

i01healthy-food-1487647_1920Iniciamos este apartado del blog con el aporte de una gran persona y profesional: Leila Perez Venturino.  Leila es Dietista-Nutricionista, titulada en la universidad del País Vasco. Actualmente dirije la Unidad de Salud Alimentaria Un-diet.

En esta ocasión, nos cuenta sobre el fuerte vínculo existente entre la alimentación y el rendimiento laboral. Porque cuidar de una buena alimentación es uno de los tantos factores que promueven empleados y organizaciones saludables.

Os dejo que disfruten de este mini-post y un video más que interesante.

On egin!

Por Leila Perez Venturino

i01leilaLa vida laboral repercute directamente sobre nuestra rutina diaria; es tarea por tanto también de la empresa, favorecer un estilo de vida saludable para los empleados.

Un punto clave a la hora de cuidar nuestra salud es la alimentación. Cuestiones relacionadas con la empresa como los horarios o el espacio físico, son claves para favorecer una alimentación saludable.

 Adoptar una serie de medidas, después de un correcto diagnóstico y elaboración de un plan de acción, adaptado a las necesidades de la empresa y de los trabajadores, es suficiente para obtener múltiples beneficios para ambos.

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Hacia un modelo de organización saludable: Practicando fortalezas

Bienestar, felicidad en el trabajo, organizaciones saludables, fortalezas… Poco a poco vemos y oímos estos términos con mayor frecuencia, pero… ¿los experimentamos?

A simple vista podría resultar una “moda pasajera” pero, afortunadamente, existen cada vez más evidencias científicas y experiencias prácticas que avalan la importancia y efectividad de estos conceptos (y otros tantos que desarrollaré en próximos posts).16_fortalezas

Un paso hacia la transformación de las organizaciones hacia un modelo saludable reside en desarrollar enfoques centrados en las fortalezas, identificando los recursos de las personas, aquello que hacen bien, sus puntos fuertes.
Por tanto, podemos definir a una fortaleza:
“como una capacidad pre-existente para comportarse, pensar o sentir de una forma específica que sea auténtica y que llene de energía al poseedor, permitiendo un rendimiento, desarrollo y funcionamiento óptimos”. (Page, Govindji, Carter, Linley, 2008, p. 437)

La investigación muestra que las personas que usan sus propias fortalezas, se implican más en el trabajo y con ello son capaces de lograr sus metas (Harter, Schmidt, Hayes, 2002), y además están más felices y satisfechos (Govindji, Linley, 2007). Además, la práctica de fortalezas puede ser considerada una fuente de gratificaciones, un medio que otorga significado y sentido a la vida y promueve un estado de bienestar en quienes las practican.  En el contexto organizacional, este enfoque hace que el empleo sea más agradable, transformando el trabajo en una vocación, aumentando la lealtad y fluidez; lo que facilita una relación de victoria-victoria puesto que es fuente de una mayor rentabilidad.

En el día a día, si lideras un equipo de trabajo, hay muchas formas a través de las cuales  puedes manejar tus interacciones cotidianas para asegurarte de que estás proporcionando un entorno en donde las personas de tu equipo pueden crecer y dar lo mejor de sí mismos. Estas estrategias incluyen (Page, Govindji, Carter, Linley, 2008):

  • Ser consciente: Practica la disciplina de la consciencia. A lo largo del día tómate un tiempo para captar el entorno emocional y la atmósfera que estás creando.
  • Reconocer las fortalezas: Las personas a menudo no son conscientes de lo bueno que tienen. Reconoce a los integrantes de tu equipo cuando los has observado demostrando una fortaleza en su trabajo. Haciendo esto, lo ayudas de forma natural a cultivar sus fortalezas, así como a poner de manifiesto que estás verdaderamente interesado en ellos como personas y en lo que pueden aportar al equipo / organización.
  • Celebrar el trabajo bien hecho: Habitualmente las cosas que no logramos o en las que no somos buenos, son las que tienden a ser recordadas. Sin embargo, reconocer el trabajo bien hecho y alabar a los integrantes de tu equipo es igualmente o incluso más importante. Eso sí, ten en cuenta que es tu responsabilidad decidir de qué forma es mejor celebrar el trabajo bien hecho: personas diferentes tienen preferencias diferentes. Individualiza tu enfoque de acuerdo a lo que funciona para cada miembro del equipo: para algunas personas, un sencillo reconocimiento en privado tendrá el mismo significado que una exhibición pública o una recompensa económica.

Con estos pequeños pasos puedes ir sumando un pequeño aporte para la transformación hacia un entorno de trabajo más saludable que facilite el funcionamiento óptimo, el desarrollo y evolución de tu equipo y tu organización.

¿Nos ponemos en marcha?

 

Referencias:

  • Page, N., Govindji, R., Carter, D., Linley, P.A., (2008). Gestión positiva de los recursos humanos: aplicaciones de la psicología positiva a lo largo del ciclo vital del trabajador. En C. Vázquez, G. Hervás (Eds.), Psicología positiva aplicada (pp. 429-458). Bilbao: Editorial Desclée de Brouwer.
  • Seligman, M. (2002). La auténtica felicidad. Barcelona: Ediciones B.